Descubre cómo la cromatografía de gases y la espectrometría de masas ayudan a analizar una fragancia y qué papel desempeñan en el desarrollo de los perfumes de equivalencia.
¿Cómo se consigue desarrollar un perfume de equivalencia capaz de recordar con gran fidelidad a una fragancia de perfumería selectiva?
Una de las herramientas utilizadas en el sector de la perfumería para estudiar la composición de una fragancia es el GC-MS, siglas en inglés de cromatografía de gases (Gas Chromatography) y espectrometría de masas (Mass Spectrometry).
Estas dos técnicas, utilizadas conjuntamente, permiten separar e identificar numerosos componentes presentes en una muestra y obtener información muy valiosa sobre su composición.
¿Qué información proporciona un análisis GC-MS?
De una forma simplificada, la cromatografía de gases separa diferentes componentes de una muestra, mientras que la espectrometría de masas ayuda a identificarlos mediante sus características químicas.
El resultado del análisis proporciona una serie de datos que deben ser posteriormente interpretados por técnicos con conocimientos de perfumería, química aromática y materias primas.
Por tanto, un GC-MS no es una máquina que simplemente proporcione la fórmula exacta de un perfume lista para ser reproducida.
El análisis constituye una herramienta muy importante, pero a partir de sus resultados comienza un trabajo de interpretación, formulación, selección de materias primas y posteriores ajustes olfativos.
Del análisis a la creación de un perfume de equivalencia
Una fragancia puede contener numerosos ingredientes y algunas materias primas utilizadas en perfumería son, a su vez, mezclas complejas de diferentes componentes.
Por ello, para desarrollar un buen perfume de equivalencia es necesario combinar la información analítica con el conocimiento de las materias primas y, por supuesto, con la evaluación olfativa.
Una vez identificados los principales componentes y comprendida la estructura de la fragancia, comienza el proceso de formulación y ajuste.
El objetivo es conseguir que el perfume resultante reproduzca con fidelidad el carácter y la evolución olfativa de la fragancia que sirve como referencia.
La selección de las materias primas es fundamental
Conocer la composición de una fragancia es solamente una parte del proceso. La calidad y selección de las materias primas utilizadas posteriormente tienen una enorme importancia en el resultado final.
Dos fórmulas aparentemente similares pueden ofrecer resultados diferentes dependiendo de las materias primas empleadas, su calidad, su equilibrio y la forma en que interactúan entre ellas.
Además, determinadas materias primas pueden tener un coste elevado, por lo que durante el desarrollo de un perfume de equivalencia puede ser necesario buscar alternativas que permitan conseguir un comportamiento olfativo similar manteniendo un precio final competitivo.
Aquí es donde adquieren especial importancia la experiencia y los conocimientos técnicos de quienes desarrollan la fragancia.
Fidelidad, calidad y duración
En Les Vents de Grasse fabricamos nuestros perfumes de equivalencia buscando un equilibrio entre tres aspectos fundamentales: fidelidad olfativa, calidad y duración.
No se trata simplemente de conseguir una fragancia parecida en los primeros minutos después de aplicarla. Un buen perfume debe mantener una evolución equilibrada entre sus notas de salida, corazón y fondo y ofrecer un comportamiento satisfactorio sobre la piel.
El desarrollo de perfumes de equivalencia es, por tanto, un proceso en el que la tecnología, las materias primas, la experiencia y la evaluación olfativa trabajan conjuntamente.
Gracias a ello podemos ofrecer los perfumes Les Vents de Grasse como un producto de calidad para los grupos de estudiantes que los utilizan para recaudar fondos y financiar su viaje de fin de curso.


